Esta es una de las preguntas más habituales: “¿relajante o descontracturante?” La clave está en elegir según lo que tu cuerpo necesite hoy.
Aunque ambos masajes aportan bienestar, no trabajan de la misma manera. Uno se enfoca en calmar el sistema nervioso, y el otro en liberar tensión muscular acumulada.
Masaje relajante: para desconectar
El masaje relajante es ideal cuando estás con estrés, ansiedad o agotamiento mental. Se realiza con movimientos suaves, fluidos y constantes para inducir calma y sensación de descanso.
- Perfecto para estrés y nerviosismo
- Ayuda a dormir mejor
- Relaja cuerpo y mente
- Mejora el estado de ánimo
Masaje descontracturante: para liberar tensión
El masaje descontracturante está orientado a trabajar zonas cargadas: cuello, hombros, espalda, lumbares o piernas. Se aplican presiones más profundas para soltar contracturas y mejorar la movilidad.
- Ideal para sobrecarga muscular
- Reduce rigidez y dolor localizado
- Mejora la circulación
- Aumenta la movilidad y elasticidad
Comparativa rápida
| Tipo de masaje | Recomendado si... | Sensación |
|---|---|---|
| Relajante | Estrés, ansiedad, insomnio, cansancio emocional | Suave, calmante, muy placentero |
| Descontracturante | Dolor muscular, rigidez, contracturas, sobrecarga física | Más intenso, profundo, liberador |
💡 Importante: muchas veces lo mejor es una combinación. Empezar relajando y terminar trabajando las zonas cargadas. El cuerpo lo agradece muchísimo.
¿Cuál deberías elegir?
Si no lo tienes claro, no te preocupes: antes de la sesión se valora tu caso y se adapta el masaje a ti. No hay dos cuerpos iguales.
Lo importante es que salgas con una sensación clara: más ligero, más suelto y con el cuerpo respirando mejor.